22 de mayo de 2013

"La Vista" - Rubens y Brueghel El Viejo

Esta vez, analizaremos una imagen muy especial, ya que es la cabecera de este blog. Además podremos entender el porqué de la elección de la obra, como imagen del Gabinete de las Artes.


Nos encontramos ante "La Vista" (64,7 cm x 109,5 cm) de Rubens y Jan Brueghel "El Viejo". Esta obra pertenece a una serie llamada "Los Sentidos" y podemos encontrarla en el Museo del Prado. Se trata de una de las mejores obras realizadas en colaboración por Rubens, el cuál realizó las figuras alegóricas (con su característico estilo), mientras que, Brueghel realizó los escenarios donde se desarrollan estas alegorías. 

Las alegorías, que se nos representan, pertenecen a los cinco sentidos; la vista, el oído, el gusto y el tacto, y además, un último cuadro del gusto, el oído y el tacto de forma conjunta. Las alegorías no son más que una excusa para realizar un gran despliegue de detallismo y clasificación. Destacar el tamaño de los cuadros, que aunque nos pudieran parecer a través de las imágenes grandes lienzos, sus magnitudes son relativamente pequeñas.




Hemos de entender ante todo el momento de la creación de estas obras. Nos encontramos en el siglo XVII, un momento en el que podríamos hablar de "globalización" de alguna forma, y donde el comercio movía todo el legado artístico de un lado para otro. La estampa era la vía de transmisión de la nueva realidad,y los nuevos hallazgos mediante excavaciones realizadas en ese siglo, crearán una gran admiración por las obras de arte de la antigüedad grecolatina.

El descubrimiento de América, tampoco deja indiferente a nadie, se buscaba el exotismo y la riqueza de "El Otro" en todo el marco Europeo. Debido a todo esto, la ciencia comienza a tener un papel fundamental, y no solo en la vida de las personas sino que también tendrán su representación en el arte del momento.De hecho, el comercio, el arte y la ciencia tendrán una relación directa.

En el arte, se comienza a trabajar de una nueva forma; se valora la observación en directo de aquello que se desea representar. La representación de las nuevas tierras, animales u objetos e debía al deseo de ostentación y comercialización. Toda esta nueva cantidad de adquisiciones, que en un principio (finales del XVI) fueron impactantes, era necesario guardarlas. Para ello, se comenzaron a crear las "Wunderkammern" o cámara de las maravillas, en ellas y sin un orden preciso, imperaba la idea de "guardar por guardar" se amontonaban todas aquellas cosas en las habitaciones.
Durante el siglo XVI, comienza a haber una especialización dentro de éstas cámaras de las maravillas. El escepticismo y la admiración comienza a producir un estudio exhaustivo de las colecciones a través de especialistas. Ya en el siglo XVIII comenzarán a crearse los primeros gabinetes o galerias de pintura (conformada como género artístico en 1590).

"La Vista", pertenece a éste último grupo.  Se realiza en alusión a estos gabinetes, sobre todo fijándonos en el espacio que nos abre el autor a la profundidad de la sala.



Indudablemente nos deja un toque de ambigüedad, aludiendo a esas "Wunderkammern", con las esculturas y el resto de objetos. Los demás cuadros de la serie destacan por la taxonomización de aquello que se representa, los instrumentos, las flores...


En la alegoría de "La Vista", las alusiones que se realizan para el alarde de los nobles, son diversas. El dominio del mundo, recién conquistadas las Américas, el interés por lo exótico y todo posible testimonio de ese lejano lugar era valorado de forma exquisita. Por ello, en la obra nos encontramos desde animales como un mono con anteojos (alusión de la vista) o un loro; hasta un globo terráqueo o libros sobre cosmografía, como por ejemplo, "La Cosmografía de Apiano".

 

No sólo las Américas eran un lugar exótico y atractivo, otros objetos, por ejemplo, la porcelana china, los objetos de coco o la cerámica roja eran un elementos realmente destacables en el ámbito comercial.


Además encontramos conchas y caracolas, de gran exotismo. Otro de los elementos que quedan recalcados en toda la obra, es la importancia de la monarquía y la nobleza, como se puede ver en el retrato de los archiduques Alberto e Isabel Clara Eugenia, o en la lámpara, con una referencia más ya que en su parte superior nos encontramos con el águila bicéfala.



En una época donde el naturalismo era muy importante, sobre todo para el desarrollo de la ciencia; el loro, el racimo de uvas, las conchas, están todas realizadas de una forma exacta a la realidad. Tal vez, el detalle más importante es la guirnalda de flores del cuadro, donde un especialista en la materia podría reconocer el nombre exacto de cada una de las flores. Este naturalismo nos acerca a una polifonía de los objetos, es decir, los objetos hablan por si mismos, y resulta necesario ser interdisciplinares para entender cada elemento del cuadro.

Tanto en esta obra, como en otras, ya sea por escritos o por una iconografía concreta, el artista o artistas buscaban dejar claro el testimonio ocular que tanto se valoraba. El loro que antes hemos comentado fue colocado ahí, siguiendo la idea de "loro como repetidor de la realidad". 

La revolución científica queda representada por la aparición de telescopios e instrumentos de medición que acababan de ser creados, además la configuración del globo terráqueo es realmente novedoso.

En definitiva, podríamos estarnos indefinidamente comentando cada uno de los objetos que aquí aparecen, aunque para finalizar hemos de darle una importancia especial al paisaje que aparece en la ventana que, al igual que el resto de objetos, es perfectamente identificable; se trata del Castillo de Coudenberg,sede principal de la corte de los Archiduques.

En todo este despliegue de riqueza y esplendor, encontramos el significado del uso de la imagen en nuestra cabecera y la indudable majestuosidad de estos dos artistas.

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