2 de junio de 2013

Comentario del "Descendimiento" - Van Der Weyden


En esta entrada hablaremos del "Descendimiento" de Roger Van Der Weyden, el cuál podemos encontrarlo en el Museo del Prado. Fue pintado hacia 1435, en óleo sobre tabla, y fue realizado para la capilla de los Ballesteros de Lovaina, en Bélgica. Algunas de las características de la escuela flamenca, a la que pertenece, funden la tradición gótica con la sensibilidad renacentista. 

La tabla, material que se empleaba en la tradición gótica, continúa teniendo protagonismo en esta época. La técnica, en cambio, varía, utilizándose en ese momento el óleo. La unión del material y la técnica, da lugar al brillo de los colores y la minuciosidad en los detalles. Las características que se le otorgan a Van Der Weyden, no solían ser las propias de la escuela flamenca, a la que pertenecía. Por ejemplo, sus obras eran de amplias dimensiones (las figuras casi son a escala natural), frente a las pequeñas obras de ese momento. Otra de las características más comunes de la escuela es el amor por el paisaje, que en este caso, tampoco aparece, permitiendo centrarse más en los sentimientos de las figuras. 

Roger Van Der Weyden, es uno de los principales maestros del momento. Se puede decir que es el pintor del dolor, ya que se preocupa por los sentimientos, evitando el hieratismo que tan acostumbrado nos tienen otros artistas del momento. El tema seleccionado por el artista es idóneo, ya que le permite la exaltación de emociones, y, donde mejor que en la escena del descendimiento de Jesucristo de la Cruz,  en brazos de José de Arimatea, Nicodemo y un ayudante; mientras la Virgen María cae desmayada sostenida por San Juan y una de las santas mujeres.

En la composición de la obra, la horizontalidad queda recortada por la verticalidad tajante de la cruz, además la organización y corte de la tabla nos recuerda a los trípticos (unidos por bisagras) que se comenzaron a hacer en esa época.



En una escena tan trágica, Van Der Weyden expresa el sufrimiento de forma espectacular con detalles como el de las lágrimas en María Salomé, la Virgen María, o Nicodemo. También, la expresividad de los brazos, llevándoselos a la cara en el caso de una de las tres Marías que estuvieron presentes, o, la necesidad de María Magdalena de apoyarse para no caer desmayada, reflejan la emotividad del momento.




La composición queda cerrada por María Magdalena y San Juan Bautista, con movimientos contrarios y complementarios, que enmarcan toda la escena.



Las figuras principales en esta obra, no son otras que el cuerpo de Cristo y el de la Virgen María desmayada ante esta situación. Van der Weyden establece dos diagonales que nos ayudan a crear un paralelismo entre ambos cuerpos. Aunque los dos se encuentran en la misma posición (con forma de flecha y en diagonal), podemos ver perfectamente cuál representa la vida y cuál la muerte.



Además la colocación de ambas manos cerca, nos ayuda a visualizar como el pintor  trató los cuerpos de forma que la separación entre la vida y la muerte queda clara.




La representación de la  Virgen, aporta al cuadro una característica de valor especial, que reside en la vestimenta azul de María. Esta, fue realizada con uno de los lapislázulis más puros de esta etapa flamenca. Esta gema preciosa de Afganistán era un material muy caro y muy valorado.


En los detalles del resto de vestimentas, véase la túnica de Nicodemo y su estampado, encontramos el detallismo que anteriormente citábamos. La representación de los pliegues del resto de vestidos y túnicas reflejan un profundo estudio previo de las mismas.














Las tracerías pintadas en los extremos superiores, y el tratamiento de las figuras, que nos recuerdan  madera policromada, crean un espacio con una  particular profundidad y un aspecto escultórico.

















Por último, resaltamos la iconografía de la calavera situada en el suelo, como símbolo de la idea de la muerte.
















Se trata de una obra rica en composición y detallismo, y que como ya hemos indicado, supone una excepción por otras características dentro de la famosa escuela flamenca. El detallismo y la riqueza de cada una de las figuras se muestra en cada pincelada del autor. La visión en profundidad de la obra precisa  muchas horas,si se pretende analizar cada detalle e interpretar su significado.


2 comentarios:

  1. Exelente explicación de uno de las imágnes más conmovedoras de la Pasión de Cristo Jesús. saludos.

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